El Cuidado del Manto

Kristari’s Catcher in the Rye

El husky siberiano es un perro, que no requiere de un gran mantenimiento de pelo como en otras razas, es un perro que «no huele a perro» y en términos generales, su cuidado del manto es relativamente sencillo.

Pero, ¿que sucede cuando queremos que nuestro husky luzca como un husky de revista o de exhibición o que simplemente «no tire tanto pelo» en temporada de muda?

El husky, muda su pelaje dos veces por año, con el cambio de clima e incluso con los cambios de alimentación, es un perro que se adapta fácilmente a todo tipo de clima, puede vivir en zonas de mucho calor, como el norte y sur de México, algunas zonas de Estados Unidos, Cuba entre otros, así como también en lugares fríos.

Los mejores cepillos para el husky son:

  1. Un peine metálico con puntas cónicas
  2. Un cepillo de cerdas sin cabeza
  3. Rake o rastrillo
  4. Deslanador (para época de muda o de calor extremo)

Lo anterior aunado a una dieta rica en ácidos grasos y Omega 3,6 y 9. Algunos alimentos premium vienen ya balanceados con estos nutrientes, pero además podemos dar suplementos que nos ayuden a tener un manto más saludable. Es muy importante que bañemos frecuentemente a nuestros huskies y los dejemos perfectamente secos. No es malo bañarlos tan frecuentemente como queramos incluso semanalmente, siempre y cuando, los dejemos completa y absolutamente secos, ya que, los problemas de piel surgen y se generan con la humedad y no por el baño frecuente como muchas personas creen, un mal proceso de secado, será la razón de muchos problemas en piel. Si vivimos en lugares donde hace mucho calor, lo mejor será bañarlos con agua fría, en cambio si vivimos en lugares donde hace mucho frío debemos bañarlos con agua templada sin llegar a ser caliente, pues el agua caliente nos ayudará pero en epoca de muda, a tirar mayores cantidades de pelo. ¿Qué quiere decir esto? Que el agua caliente (soportable) tirará el pelo, lo que es de gran ayuda si lo que queremos es terminar rápidamente con la muda, pero si por el contrario, queremos conservar el pelaje o que se recupere el manto después de la muda, el agua fría o templada es la mejor opción.