El Cuidado de las Uñas

A menudo cuando pensamos en el cuidado higiénico de nuestro perro, incluimos el baño, el cepillado y el corte de pelo. Pero debemos pensar en una parte importante de su anatomía, sus dedos. Como la mayoría de los animales, los perros tienen uñas y normalmente suelen limarlas o desgastarlas cuando corren o caminan por suelos duros.

Las uñas crecen rápido, si el perro no hace ejercicio regularmente pueden crecer de tal forma, que se lleguen a deformar curvándose hacia el suelo y dificultando así a que el perro pueda caminar con normalidad y además pueden si querer hacerlo llegar a lastimarnos y esto último puede resultar muy doloroso.

Una de las uñas más importantes, por su localización y porque no puede desgastarse por si sola, es la del espolón. Esta uña crece de forma circular, de manera que, al ir creciendo puede llegar a clavarse en su propia almohadilla y provocar mucho dolor.  El espolón se encuentra en las patas delanteras en la mayoría de los huskies, aunque hoy en día algunos criadores quitan este dedo al nacer, aún hay muchos huskies que lo conservan.

Cómo se cortan las uñas a un perro

Básicamente lo necesario para poder cortar las uñas es tener un cortauñas y agua oxigenada o yodo por si sangran. Hay dos tipos de cortauñas : 

–        En forma de guillotina.

–      En forma de alicatas o tijera.

Tanto con un sistema u otro, el corte debería ser horizontal, le producimos menos dolor al no tocar la zona viva de la uña.  Esta zona es aquella por donde pasan vasos sanguíneos y nervios que vascularizan e inervan la uña.

Pero los perros pueden tener dos tipos de uñas, con lo que debemos actuar de dos formas diferentes:

Uñas negras o pigmentadas: en estas no es posible ver la parte viva, por lo que tendremos que colocar el cortaúñas inclinado, casi paralelo al suelo para evitar tocar la zona vascularizada. La misma tijera nos dará la distancia para cortar. También podemos intentar hacer el corte en vertical, pero hay que tener más cuidado con la localización de los vasos. De una manera u otra podemos cortar la uña y llegar a tocar los vasos, esto provocará dolor al perro y que sangre con mucha facilidad. Podemos parar la hemorragia presionando unos minutos con una gasa humedecida con agua oxigenada o yodo. Si no para la hemorragia, se aplicaría nitrato de plata o Quick Stop que es un polvo para coagular la sangre.

Si no está seguro de realizar este ejercicio, acuda antes a un veterinario.

Uñas blancas o no pigmentadas: en ellas, por ser blancas, se transparenta la parte viva, donde se ve, de color rosa, la vascularización y es más fácil hacer el corte. Éste debe hacerse vertical, sin que lleguemos a los vasos. Si al cortar llegamos a los vasos, haremos lo mismo con la uña negra, presionaremos la uña con una gasa humedecida con agua oxigenada o yodo.

Para realizar este ejercicio, mejor ser dos personas, una para  sujetar al perro y la otra para cortar las uñas. La persona que sujeta, puede poner un brazo alrededor del cuello para sujetar la cabeza y evitar que el perro pueda morder y el otro brazo sujetará la pata en cuestión a cortar las uñas. El cuerpo de la persona ayudará a que el perro no tenga demasiado movimiento y no pueda escaparse.

Si el perro es muy nervioso, para evitar demasiado estrés mejor llevarlo al veterinario, muchas veces sin el propietario, nuestro perro se relaja más fácilmente.

Ahora bien, puede que después de realizar el corte, aún así las uñas continúen filosas, o bien que realices su corte con regularidad y quieras que queden sumamente suaves. Para cualquiera de estos casos te puedes ayudar de una herramienta fabulosa y esencial; un dremel que te ayudará a realizar este proceso con mayor frecuencia y sin absoluto dolor, además quedaran sin filo y suaves de manera que no te lastimaran jugando por accidente.